Orientación Familiar Trinitaria

Sabemos que la familia es la piedra angular de la sociedad, en ella nacemos, vivimos y morimos como personas. Desde el punto de vista evangélico podemos considerarla el santuario de la vida y la esperanza de la sociedad
La familia empieza con la unión de un hombre y una mujer quienes comparten un ideal y un proyecto común, se completa y llega a la plenitud con la llegada de los hijos y se enriquece en la medida en que se agranda en los círculos concéntricos de las otras personas que la componen, tíos, abuelos, familias políticas.
“En el matrimonio el hombre y la mujer son uno, distintos e idénticos y suenan como una melodía a dos voces” Madre Teresa de Calcuta
Para empezar a conocer y decidir sobre cualquier tema importante debemos hacer un primer paso de reflexión personal. Es necesario reconocer quién soy y que compromiso tengo en mi familia y junto con mi familia ante la sociedad. Como me siento en familia, ¿escucho a mi esposo/a?, ¿escucho a mis hijos?, ¿tengo tiempo para mi?, mi familia ¿me escucha, entiende lo que me sucede?
Seria un ejercicio muy bueno que puedas contestar estas preguntas y tambien podes comentarlas en nuestra casilla de correo:

o centrotrinitario@hotmail.com

Al hablar de familia decimos que el amor entre ellos es una emoción básica en la relación intrafamiliar. El amor es el motor que mantiene a la familia unida y constituye el principal alimento para el crecimiento y desarrollo de los hijos, y la relación de pareja.
La palabra amor identifica el afecto, de necesidad de estar cerca del otro. En la familia el amor es la emoción básica que sustenta las relaciones entre padres e hijos y entre los integrantes de la pareja. Se recibe amor y se aprende a darlo, se aprende a compartir y a aceptar a los demás.
Sin embargo este aprendizaje no siempre esta en las familias, ya que en muchos de los hogares el deterioro en la relación en la pareja, o la historia personal de cada uno de los integrantes adultos de la familia, no les permite vivir y expresar este amor, sentirse queridos y aceptados, sentirse capaces de entregar lo que cada uno tiene dentro de sí. Generalmente este tipo de familias tienden a resolver las diferencias sin dialogo, sin escuchar al otro. Cuando una familia es capaz de aceptar a los demás y aceptar las emociones u opiniones de los otros se puede trabajar en la solución de las diferencias de manera no violenta, es más, se puede aceptar que dos o más integrantes de la familia tengan diferente postura u opinión y ello no constituye un problema.
Si querés comentarnos algo sobre este tema podes hacerlo en nuestra casilla de correo centrotrinitario@hotmail.com.

Escuela y familia: relaciones recíprocas
Determinar las relaciones existentes, y supuestamente recíprocas, entre familia y escuela es una cuestión que plantea un gran desafío. Debe existir un conocimiento mutuo. Muchas veces, no estamos de acuerdo con los maestros pero para esto se tendría que lograr un diálogo y respeto mutuo. Los padres y los profesores tiene un conocimiento diferente del niño, por este motivo, ambos necesitan intercambiar información.
Una escuela no es un centro que ofrece "un servicio" como puede ser un taller mecánico o una gestoría, por lo que hay que confiar a la escuela la parte de la educación de los hijos que le corresponde.
Pero, ¿esto ocurre en la realidad?, y, si ocurre ¿en qué medida?, ¿sobre quién recae la responsabilidad de hacer de las relaciones familia-escuela algo provechoso?, ¿quién da el primer paso?, Responder a estas cuestiones no es tarea fácil. En esta semana, en que lo chicos vuelven a clase tratemos de pensar en esta relación, para mejorar la educación de nuestros hijos.

¿Por qué es tan necesaria e importante la educación familiar?

1.-Biológicamente.- Todo niño nace absolutamente inseguro, necesitado de su familia.
2.-Psicológicamente.- En la medida en que un cerebro está más evolucionado más tiempo necesita para educarse y desarrollarse hasta llegar a la edad adulta. Porque tiene mayor número de zonas finas en toda su personalidad. No puede vivir sin la ayuda del adulto, sin la formación. Su autonomía la alcanzará tras un largo proceso: lactancia, niñez, adolescencia. No basta el hecho biológico. Necesita desarrollar su inteligencia, voluntad, armonía, autonomía, autoestima: Nadie es nada si no se quiere a si mismo y nadie que no se quiera a si mismo puede querer a los demás. La autoestima es el motor del hombre. Esto solo lo logra en la familia. Los niños que crecen privados de un ambiente familiar, aunque crezcan físicamente, las deficiencias: psicológicas, afectivas, emocionales intelectuales y sociales son clarísimas.
3.-Sociológicamente.- La influencia de los padres es imprescindible. El niño aprende a saber quién es a partir de su relación con sus padres -personas que lo quieren-. Nadie puede descubrirse a si mismo si no hay un contexto amor y de valoración. Proporcionan el mejor clima afectivo, de protección...El niño aprende a ser generoso y solidario en el hogar. Protección, seguridad, aceptación, estima y afecto. Cinco aspectos que debe aportar la familia a todo niño. Lo que aprende el niño en la familia es determinante.

 

Si querés comentarnos algo sobre este tema podes hacerlo en nuestra casilla de correo centrotrinitario@hotmail.com . Para cualquier consulta o inquietud estamos a tu disposición.