¿ Cómo te veo yo a ti ? 

La alianza matrimonial supone una elección mutua y toda elección implica reconocer y aceptar los valores de la persona que se ha elegido. Se dice que el amor es ciego, pero eso no es exacto. Para que haya una verdadera elección mutua, cada uno tiene que conocer y admirar los valores del otro y asumir conscientemente sus carencias. Es conveniente, por eso, hacer un recuento de todos los valores, aspectos positivos, negativos, carencias, etc. de lo que cada uno percibe de su futuro cónyuge y compartirlo con él.

Un conocimiento superficial, sólo engendra un amor superficial. Sabemos que sólo se ama lo amable, lo conocido y en la forma cómo se conoce. Por eso conviene conocernos plenamente.


 

a) Tú tienes cualidades positivas

¿Qué admiro de ti, de tu formación, carácter, espiritualidad, religiosidad, virtudes, cultura, costumbres, estilo de
vida, experiencias, capacidades profesionales, belleza, etc.?

¿Qué es lo que más admiro y me atrae de ti?

¿Que descubro como positivo en tu familia, tus amistades y el ambiente que te rodea?
 

b) La persona a quien amo también tiene defectos

¿Qué defectos y carencias percibo yo en ti: en tu carácter, formación, estilo de vida etc.?

¿Percibo si tienes mañas, vacíos de educación, limitaciones físicas, intelectuales, afectivas, hereditarias o como
consecuencia de tu historia, etc.?

¿Qué es lo que más me hace dudar sobre nuestra relación: qué más cuesta de ti: qué cosas podrían dificultar
nuestras relaciones en el futuro?

¿Qué cosas tuyas me irritan o me desconciertan?
 

c) Cada uno tiene expectativas frente al otro

¿Qué espero de ti en lo afectivo, espiritual y físico?

¿Qué ilusiones tengo sobre mi vida compartida contigo?

¿Mis expectativas son fáciles de cumplir o son irreales?

 

  ¿Qué tenemos para compartir?   


La vida matrimonial que iniciaremos supone que nos hemos elegido mutuamente para compartirlo todo. Ya no habrá “tú y yo”, sino “nosotros”. Eso cambiará nuestra antigua manera de pensar ya que deberemos comenzar a idear un común nuestros proyectos.

1) Hagamos un balance de lo positivo con que contamos.

¿Qué razones tenemos para pensar que somos el uno para el otro y podemos vivir juntos para siempre?

¿Cuáles son los aspectos de nuestras vidas en que coincidimos?  ¿ Cuáles son los principios, aspiraciones, metas, estilos de vida, en que nos complementamos?

¿Que realidades nuestras pueden facilitar un proyecto de vida compartido entre tú y yo?, Es decir, ¿cuáles son nuestras creencias, nuestros principios, nuestras fuentes culturales y estilos de vida que podemos compartir fácilmente? ¿Qué aspectos de nuestros caracteres se complementan?

¿Cómo nos tratamos mutuamente?
 

2) Examinemos nuestras zonas de conflicto.

¿Cuáles son los aspectos difíciles que podrían transformarse en obstáculos en nuestra relación mutua?

¿Por qué cosas peleamos?

¿Cómo nos reconciliamos? ¿Te ofrezco mis disculpas, te pido que me perdones? ¿Acepto tus disculpas, soy capaz de perdonarte?

¿Podemos discutir sin herirnos, sin agredirnos ni guardarnos rencor?

¿Qué cosas tuyas me irritan o desconciertan y cuáles son las mías que te molestan a ti?

¿Cómo podemos compatibilizar y armonizar nuestras maneras de ser diferentes?


  ¿Por qué queremos casarnos por la Iglesia?

El matrimonio sacramental es un regalo del Señor, pero, para recibirlo, hay que adecuarse a sus requerimientos. No corresponde celebrar el sacramento sólo por razones sociales.

Recordemos que se trata de un paso que se da a partir de la fe.

 a) Miremos juntos al Señor Jesús

¿Qué significa Jesucristo para cada uno de nosotros?

¿Qué papel ha jugado hasta este momento en nuestras vidas?

¿Por qué deseamos que participe en nuestro matrimonio?

 
b) Examinemos nuestros conocimientos acerca del sacramento

¿Qué entendemos por un sacramento?

¿Cuántos sacramentos hemos recibido?

¿Qué significa para nosotros el sacramento del matrimonio?

¿Estamos dispuestos a asumir su significado?
 

Para profundizar los conocimientos que tienen en relación con el sacramento del matrimonio, es bueno que soliciten la ayuda de los monitores que los están acompañando.
 

Revisemos las características esenciales del matrimonio católico

Recordemos que el matrimonio es válido sólo cuando se trata de una alianza de amor indisoluble entre un hombre y una mujer y que ha de estar abierta a la procreación.

¿Estamos dispuestos a aceptar el hecho de que el matrimonio es indisoluble?

¿Estamos conscientes de que, si alguno de los dos no aceptara la indisolubilidad del matrimonio, éste sería inválido?

¿Estamos dispuestos a aceptar los hijos que Dios, utilizando nuestro discernimiento, quiera mandarnos?

 Los esposos pueden discernir y decidir cuándo y cuántos hijos va a tener.

¿Estamos conscientes de que, si alguno de los dos se negara definitivamente a la procreación, el matrimonio sería inválido?

¿Estamos dispuestos a cortar cualquiera otra relación de tipo amoroso que atenta en contra de la unidad del matrimonio?

 ¿Estamos conscientes de que, si uno de los dos no estuviera dispuesto a dar ese paso, el matrimonio como tal sería inválido?

 

Examinemos si existe algún impedimento

¿Tenemos algún parentesco cercano que impida la unión matrimonial?

¿Alguno de ustedes tiene un vínculo matrimonial anterior?

¿Percibimos grandes problemas de madurez?

¿Sufrimos algún tipo de presión psicológica o de otro tipo que nos impida tomar la decisión libremente por ejemplo estar esperando un hijo, necesitar salir de la casa paterna, etc.?

¿Alguno de los dos tiene algún factor grave de riesgo como aficción a la droga, al alcohol o problemas psiquiátricos, etc. que no haya informado al otro?

Del recuento que han hecho, con certeza han brotado dudas, o bien, han constatado vacíos en su discernimiento. Ahora es el momento de consultar con los que los están acompañando en la preparación al sacramento.  Consulten sin temor.


Volver

Parroquia de la Santísima Trinidad Centro Trinitario
Av. Cabildo 3680 - Ciudad de Buenos Aires; Argentina Ciudad de la Paz 3575 - Ciudad de Buenos Aires; Argentina

Horario de misas: lunes a sábado: 8 y 19:30 hs. Días de Precepto CONSULTAR. Domingos: 8, 10:30, 12 y 19:30 hs.

Secretaría Parroquial: lunes CERRADO. . Martes a viernes: 9:30 a 12 hs y de 17:00 a 20:00 hs. SABADOS 9:30 a 11:30 hs

 

ADORACIÓN EUCARÍSTICA: JUEVES DE 18 A 19:30 hs

LECTIO DIVINA: 2º jueves de mes 20:15 hs

Horario:

Lunes 8 a 12 hs

Martes a Viernes de 8 a 12 Hs. y de 15 a 18 Hs.

También podes colaborar con: se necesitan alimentos no perecederos, pañales descartables, también necesitamos tus manos. Si quieres ser voluntario acércate

 

Tel:  4702-1030 Tel:  4702-4288
Mail:  centrotrinitario@hotmail.com Mail:  centrotrinitario@hotmail.com
Web:  www.centrotrinitario.com.ar Web:  www.centrotrinitario.com.ar